martes, 9 de abril de 2013

DOBLAR EL ABRIGO

La verdad es que el post de hoy iba a ser otro, pero ya os comenté que habría sorpresas y cambios sobre la marcha... No puedo controlar lo que pasa en mi vida...

 Veréis... casi no dormí ayer pensando en un artículo aparecido ayer en la Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/20130407/54370997407/gestos-que-delatan-en-una-entrevista-nuria-pelaez.html, de Nuria Pelaez. Me lo recomendó mi madre, creo que algo intranquila por el hecho de que no encuentre trabajo desde hace unos meses. Así que, mostrando gran interés y predisposición, cogí el suplemento y lo leí.

Titulado: "Gestos que delatan en una entrevista", explicaba cómo los responsables de Recursos Humanos de las empresas no sólo tienen en cuenta el currículum, sino también en lenguaje no verbal de los candidatos en las entrevistas. La mayoría de consejos (muy útiles) eran bastante obvios y ya conocidos para cualquier persona con nociones básicas de RRHH, comunicación no verbal y que haya hecho ya alguna que otra entrevista de empleo. 

Yo ya sabía que la manera de saludar demuestra si eres una persona decidida o no (tengo que confesar que, cuando doy la mano a un entrevistador, me da incluso la risa porque pienso si le habré hecho daño por apretar tanto!); la mirada atenta demuestra interés, los brazos no deben estar cruzados, no se deben dar besos en el saludo (a no ser que en vez de trabajo, busques otra cosa!), el móvil siempre desconectado... y muchas otras cosas que transmitimos con gestos y movimientos de nuestro cuerpo en el tiempo que dura una entrevista.

Pero una cosa de la que yo no era conocedora y que, ahora pienso que ha podido afectar a mis (pocas) entrevistas, era que los entrevistadores también tienen en cuenta cómo uno dobla el abrigo cuando llega al despacho de RRHH... claaaro!

Así que empecé a analizar mi última entrevista... Había una mesa redonda y muchas sillas. La persona con la que me tenía que encontrar aún no estaba allí... así que observé a mi alrededor y dude sobre dónde dejar mi abrigo! Finalmente  me decidí por colgarlo detrás de la silla en la que me iba a sentar... Error! Debería haberlo dejado doblado en la silla de al lado! (como aconseja Nuria Peláez) demostrando ser una persona ordenada y organizada!

Peor fue una cosa que no menciona el artículo... Los que me conocéis, sabéis que sufro mucho por la bajas temperaturas del invierno y que, por este motivo ( y confieso que por algo más relacionado con el estilo y la estética), acostumbro a llevar pashminas, foulards y bufandas muy largos a los que doy tres vueltas alrededor del cuello. Pues bien, me dí cuenta que también suponen un problema a la hora de desenrollarlos delante del entrevistador! Es una tarea complicada que acaba con un  pelo muy despeinado y algún comentario acerca del frío de la calle... Seguramente, algo por lo que también debo haber sido descartada  en más de una ocasión...

Y aún hay más...!!! tampoco sé que hacer con el bolso... en el suelo debe significar dejadez... encima mío me da la sensación de parecer una abuela con miedo a que el entrevistador le pegue un tirón y se largue corriendo... Entonces, qué debo hacer con él?

Muchas preguntas importantes sin respuesta... Si alguien pudiera ayudarme con alguna recomendación, se lo agradecería. Se aceptarán vídeos de cómo doblar un abrigo, ideas de dónde dejar el bolso y cualquier comentario útil para tener éxito en entrevistas de trabajo futuras! Gracias por adelantado!

Y recuerda: No son leyendas urbanas!

1 comentario:

  1. El bolso debería dejarse junto con el abrigo, en la silla de al lado!

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