lunes, 8 de abril de 2013

SARDANA A LA BAVARESA

Confieso que nunca he sido practicante de los bailes regionales ni de la danza popular española. Mis únicos intentos (fallidos) han sido en la Feria de Abril de Sevilla, a altas horas de la madrugada. Cuando una ya ha perdido la vergüenza y no es consciente de que, al día siguiente, se arrepentirá de lo sucedido... 

La última vez que lo intenté, lo único que conseguí (previo aviso de que no me acordaba de los pasos), a modo de halago por parte de un buen amigo fue un: "Quilla, pues sí que bailas mal, sí!!" que provocó la risa de todos los que allí estábamos...

Pues bien, como si no hubiera escarmentado, el pasado mes de Agosto, asistí a la boda de una amiga en Passau, localidad pintoresca a pocos kilómetros de Munich. Me habían comentado que en esa zona de Alemania, los invitados a las bodas, participan del acto con pasteles, preparando obras de teatro, números varios, cantando, etc... Pensé que, al venir nosotros de tan lejos, todas esas cosas irían a cargo de los "locales". 

Pero siguiendo con mi infortunio habitual... unas horas antes, me informaron de que las mujeres del grupo catalán bailarían una Sardana!!! Podéis imaginaros mi estupor... Pero no podía negarme... Así que, voluntariamente y con mi habitual auto-motivación, ensayé el numerito con mis compañeras horas antes de la ceremonia, en la plaza del Ayuntamiento del pueblo (sí, sí! Lo que leéis! Ensayando en la p**** calle! Incluso, algunos turistas paraban y nos hacía fotos!). 

Después de la cena y en riguroso orden, las actuaciones, proyecciones de fotos y vídeos, canciones, etc... se fueron sucediendo (algunas con más gracia que otras). Hasta que, inevitablemente, nos tocó el turno. Salimos al centro y formamos una circunferencia (o lo que, en este caso, era más un ovoide...). Mis compañeras, preparadas para la ocasión, llevan las típicas "Espardenyes", con las que se bailan las Sardanas. Yo, improvisando sobre la marcha, me quité los taconazos y me calcé unas bailarinas, que no pegaban nada con mi look, pero que por lo menos eran planas (evitándome, así, un esguince de tobillo asegurado).

Empezamos a bailar... Me atrevería a afirmar que ninguna se acordaba de los pasos, de la música, del ritmo, ni de lo que habíamos ensayado. Y cuando peor iban las cosas, para acabarlo de rematar... mi vestidito turquesa (monísimo para la ocasión), de escote palabra de honor (error!), no pudo soportar los "saltitos sardaneros", y empezó a deslizarse en dirección hacia el suelo... 
Horrorizada, intenté deshacerme de las manos de mis compañeras... pero, muy estrictas con las necesidades de la danza, no me soltaron. Así que el vestido cayó hasta que todos los invitados pudieron divisar mi sujetador (uno de esos cero sexies, a lo Bridget Jones... Pero que nunca habría pensado que saldría a la luz!) por encima del vestido... MDAH !!! O lo que es lo mismo: "Madre Del Amor Hermoso!!!" 

Varios de los jóvenes habían abandonado ya sus mesas y se habían situado en la zona de espectáculo. Por lo que, algunos pudieron disfrutar de la escena en primera línea!!! Debo deciros que en aquel instante creí que la cosa no había sido tan grave. Pero los documentos gráficos, me hicieron dar cuenta, al día siguiente, que el momento había sido trágico... Aunque también os confieso que, después del baile, algunos alemanes (bastante atractivos) se acercaron a mí para conocerme e invitarme a copas... y no para preguntarme aspectos técnicos de la Sardana a la Bavaresa, precisamente!! jajaja!



Y recuerda: no son leyendas urbanas!


No hay comentarios:

Publicar un comentario